Estabilizadores de temperatura
Para el transporte a temperatura controlada de sangre y componentes sanguíneos, M&G recomienda utilizar los estabilizadores de temperatura: placas hechas de HDPE que contienen material de cambio de fase (en inglés PCM), sustancias que liberan/absorben suficiente energía en una transición de fase para proporcionar calor o frío útil. El calor se absorbe o se libera cuando el material pasa de sólido a líquido y viceversa. por ello, los PCM se denominan materiales de almacenamiento de calor latente.
Antes del uso, hace falta poner los estabilizadores a temperaturas específicas durante al menos 12 horas, hasta que el material al interior se ha vuelto completamente sólido, y después ponerlos en las bolsas isotérmicas, directamente en contacto con el material transportado.
Los estabilizadores de M&G INT’L son adecuados para el transporte de sangre y componentes sanguíneos porque están disponibles para tres diferentes temperaturas: -30°C (plasma), +4°C (glóbulos rojos) y +22°C (plaquetas).
Los estabilizadores de temperatura representan una solución ideal para reemplazar las placas eutécticas tradicionales que no pueden estar en contacto con el material transportado, los paquetes de hielo que no son reutilizables o las neveras portátiles que necesitan de cables de alimentación.
Normalmente hacen falta 2 estabilizadores en cada bolsa, pero en caso de transportes muy largos o si la temperatura externa es muy alta, hay que añadir más estabilizadores.

